23 / 26
AIORA
Bronce a la cera perdida · acabado mate con pátinas rojo ladrillo, blanco de titanio y negro
17 × 30 × 24 cm
17 × 30 × 24 cm
Hay encuentros que sólo comienzan cuando dejamos de mirar al otro como uno más.
Aiora nace del zorro de El Principito y de una idea fundamental de aquella relación: crear un vínculo transforma la manera en que miramos al otro.
Al principio puede ser simplemente uno entre muchos. Pero conocerlo requiere tiempo, paciencia, presencia y confianza. Poco a poco deja de ser intercambiable y comienza a ocupar un lugar único.
El zorro de Aiora permanece atento. Sus orejas, el rostro elevado y la dirección de su cuerpo sugieren curiosidad y observación, como si antes de acercarse necesitara comprender aquello que tiene enfrente.
Incluso el color abandona la neutralidad del metal para acercarlo deliberadamente al personaje y al universo del relato.
La pieza habla entonces menos de poseer a alguien que de crear lazos con él.
Vuelve a mirarlaColócate frente a su mirada. Después cambia de posición y observa cómo parece continuar atento a aquello que sucede a su alrededor.
¿En qué momento alguien deja de ser uno entre muchos y comienza a ser único para nosotros?
